Ejercicios de suelo pélvico antes y después del parto
El entrenamiento del suelo pélvico durante el embarazo y después del parto ayuda a prevenir pérdidas de orina, apoya el crecimiento del bebé y acelera la recuperación posparto. Aquí te explicamos cómo hacerlo correctamente.

La respuesta corta
El entrenamiento del suelo pélvico, es decir, los Kegels combinados con respiración coordinada y relajación, tanto durante el embarazo como después del parto, ayuda a prevenir y reducir las pérdidas de orina, apoya el crecimiento de tu bebé y acelera la recuperación posparto. Realizado de forma constante y correcta, es una de las cosas más sencillas y poderosas que puedes hacer por tu cuerpo en torno al parto.
¿Qué es el suelo pélvico y por qué el embarazo lo sobrecarga?
El suelo pélvico es un conjunto de músculos en forma de hamaca que se extiende desde el hueso púbico en la parte delantera hasta el cóccix en la parte trasera. Sostiene la vejiga, el intestino y el útero, ayuda a controlar cuándo orinas y defecar, y cumple un papel silencioso pero importante en la estabilidad del core e incluso en la función sexual.
Durante el embarazo, esta hamaca soporta un peso creciente a medida que crece el bebé, mientras las hormonas ablandan el tejido conectivo para prepararse para el parto. Sumado a la presión de un parto vaginal, o de la cirugía abdominal de una cesárea, es fácil entender por qué el suelo pélvico puede debilitarse, estirarse en exceso o perder coordinación. Eso es completamente normal, y también es muy entrenable.
Cómo encontrar y contraer el suelo pélvico correctamente
El error más común es apretar los músculos equivocados o empujar hacia abajo en lugar de elevar. Aquí tienes una forma más clara de encontrar los correctos:
- Imagina un levantamiento suave. Visualiza que intentas detener el flujo de orina y retener gases al mismo tiempo, luego lleva esos músculos hacia adentro y hacia arriba.
- Mantén todo lo demás relajado. Los glúteos, los muslos y la mandíbula deben permanecer suaves. Si los hombros se elevan o el abdomen se contrae con fuerza, probablemente estás reclutando los músculos equivocados.
- No contengas la respiración. Deberías poder hablar mientras contraes.
- Siente la liberación. El soltar es tan importante como el elevar. Una buena contracción siempre vuelve a un punto de partida completamente relajado.
Nunca practiques deteniendo repetidamente el flujo de orina. Es una manera puntual de localizar los músculos, no un ejercicio diario, porque puede confundir a la vejiga.
Una rutina diaria sencilla, coordinada con la respiración
No necesitas mucho. Prueba esto la mayoría de los días, sentada o recostada cómodamente:
- Contracciones largas: Eleva el suelo pélvico y mantén de 5 a 10 segundos mientras respiras con normalidad, luego relaja completamente durante el mismo tiempo. Repite de 8 a 10 veces.
- Contracciones rápidas: Realiza 10 elevaciones y relajaciones rápidas y firmes, una por segundo. Estas entrenan los músculos para reaccionar con rapidez cuando toses, estornudas o ríes.
- Sincronización con la respiración: Exhala suavemente al elevar, e inhala al relajar. Esto conecta el suelo pélvico con tu ritmo respiratorio natural y tu core profundo.
Dos sesiones cortas al día son mejores que una larga y agotadora. Anclala a un hábito que ya tengas, como cepillarte los dientes, para que realmente ocurra.
Por qué la relajación importa tanto como la contracción
Un suelo pélvico fuerte no es lo mismo que uno tenso. Algunas personas, especialmente las que están estresadas o ya tienen hábito de tensar, desarrollan un suelo pélvico hiperactivo que tiene dificultad para relajarse. Esto puede causar dolor, urgencia urinaria o dificultades durante el parto. Por eso, toda rutina debe incluir un alargamiento y una relajación completos, no solo apretar.
Practica una respiración suave con el vientre: inhala y deja que las costillas inferiores y el abdomen se expandan mientras el suelo pélvico se abomba suavemente hacia abajo, luego exhala y deja que vuelva a su posición. Si tus síntomas se deben a la tensión más que a la debilidad, hacer más Kegels puede empeorar las cosas, y una fisioterapeuta de salud pélvica es la persona indicada para orientarte.
Orientación específica para el embarazo
Durante el embarazo, apunta a un entrenamiento suave y regular en lugar de máximo esfuerzo. El trabajo del suelo pélvico aquí consiste en mantener la conciencia corporal, apoyar la carga adicional y prepararse tanto para el parto como para la recuperación. Combínalo con la práctica de relajación para el trabajo de parto, de modo que los músculos puedan alargarse cuando sea necesario. En Trainera.fit, el plan Prenatal Bloom, diseñado por entrenadores y disponible en formatos de 14 y 30 días, integra el trabajo de suelo pélvico y respiración en movimiento seguro y adaptado a cada trimestre. Si quieres saber más sobre entrenar de forma segura durante el embarazo, lee nuestra guía sobre ejercicios seguros durante el embarazo por trimestre.
Orientación posparto: un reinicio suave
Después del parto, comienza con contracciones pequeñas y suaves tan pronto como te sientas cómoda, a menudo durante los primeros días tras un parto vaginal. No busques la intensidad. La activación temprana consiste en despertar los músculos y favorecer la cicatrización.
Si tuviste una cesárea, tu suelo pélvico igualmente cargó el embarazo, por lo que también necesita atención; pero dale tiempo a tu incisión para que se asiente y empieza de manera aún más suave. En ambos casos, avanza gradualmente a lo largo de las semanas y deja que la comodidad te guíe en lugar de un calendario fijo.
Conectar el suelo pélvico con el core profundo y la postura
El suelo pélvico trabaja en equipo con los músculos abdominales profundos, el diafragma y la espalda. Cuando los reconstruyes juntos, obtienes un mejor control de la vejiga, un vientre más plano y fuerte, y menos dolor de espalda. Este trabajo en equipo también es central para recuperarse de la separación abdominal, así que si notas un espacio o abombamiento en la línea media, consulta nuestra guía sobre cómo cerrar la diástasis de rectos abdominales. Una buena postura, alineando las costillas sobre las caderas, hace que cada contracción sea más efectiva.
Hábitos cotidianos que protegen el suelo pélvico
Tus movimientos diarios importan tanto como los ejercicios. Exhala y eleva suavemente el suelo pélvico antes de levantar a tu bebé, una silla de auto o las compras, para que la presión no empuje hacia abajo sobre los músculos. Evita esforzarte en el baño tomándote tu tiempo, y si el estreñimiento es un problema, aumenta la fibra y el agua. Cuando sientas que viene una tos o un estornudo, haz primero una elevación rápida del suelo pélvico, un hábito que a veces se llama "el truco". Y evita ponerte en cuclillas sobre el inodoro público o empujar para vaciar la vejiga más rápido, ya que ambas cosas entrenan al suelo pélvico para trabajar en tu contra. Estos pequeños hábitos, repetidos a lo largo del día, suman una protección real junto a tu rutina diaria.
Señales de alerta: cuándo consultar a una fisioterapeuta de salud pélvica
Algunos síntomas requieren atención profesional en lugar de más ejercicios en casa:
- Pérdidas de orina que persisten más allá de las primeras semanas, o que empeoran
- Sensación de pesadez, presión o un abultamiento en la vagina, lo que puede indicar un prolapso
- Dolor durante el ejercicio, las relaciones sexuales o las actividades diarias
- Incapacidad de sentir o relajar el suelo pélvico en absoluto
Ninguno de estos síntomas significa que algo está roto sin remedio. Simplemente significan que mereces ayuda personalizada, y las fisioterapeutas de salud pélvica son especialistas exactamente en esto.
Una nota rápida sobre la autorización médica
Cada persona es diferente, así que trata esto como una orientación general amigable, no como un sustituto de la atención médica. Obtén el visto bueno en tus controles prenatales y posnatales antes de progresar, y consulta a un profesional si algo no se siente bien. Eso es ser inteligente, no excesivamente cautelosa.
Todo junto
El entrenamiento del suelo pélvico antes y después del parto es un pequeño hábito diario con un gran impacto: menos pérdidas, mejor soporte para tu bebé y tu cuerpo, y una recuperación más fluida. Encuentra los músculos, combina las elevaciones con la respiración, respeta la relajación y avanza con suavidad. Cuando quieras estructura, los planes Postpartum Reset y Core Comeback diseñados por entrenadores en Trainera.fit integran el trabajo de suelo pélvico y core profundo en una recuperación segura, y puedes conectar con un entrenador certificado para personalizar cada paso. Tu cuerpo hizo algo extraordinario. Dale el cuidado constante y suave que se merece.
Frequently Asked Questions
¿Cuándo puedo empezar los ejercicios de suelo pélvico después del parto?
¿Cómo sé si estoy haciendo los Kegels correctamente?
¿Pueden los ejercicios de suelo pélvico ayudar con las pérdidas de orina durante el embarazo?
¿Es posible hacer demasiados ejercicios de suelo pélvico?
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